por Javier Contreras Nieto
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15 de marzo de 2024
El ordenamiento jurídico mexicano, profundamente arraigado en el positivismo jurídico, confiere una innegable primacía a las leyes escritas como principal fuente del derecho. Sin embargo, dentro de este marco legal, los precedentes judiciales –particularmente las tesis y jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)– también juegan un papel crucial en la interpretación y aplicación del derecho. A pesar de su relevancia, el uso efectivo de estos precedentes se ve considerablemente limitado por la dificultad inherente a su localización y análisis, en gran medida debido a deficiencias en el motor de búsqueda oficial de la SCJN. En este contexto, la implementación de tecnologías de inteligencia artificial (IA) para simplificar la búsqueda de tesis y jurisprudencia emerge no sólo como una solución viable sino como una necesidad urgente para la consolidación de un sistema jurídico más eficiente, uniforme y accesible. La integración de la IA al sistema legal promete transformar la práctica jurídica en México de varias maneras. Principalmente, al facilitar el acceso a precedentes relevantes, mejora su uso como herramienta jurídica, promoviendo una mayor coherencia en la interpretación de las leyes. Este acceso acelerado a la jurisprudencia y las tesis permitiría a los profesionales del derecho construir argumentos más sólidos y fundamentados, elevando la calidad de la representación legal y la defensa de los derechos de los ciudadanos. Uno de los aportes más significativos de la IA al ordenamiento jurídico mexicano sería la unificación de criterios judiciales. Actualmente, las disparidades en la interpretación de las leyes y la aplicación de los precedentes contribuyen a cierta inseguridad jurídica. Una plataforma de IA bien diseñada podría identificar tendencias y contradicciones en las decisiones judiciales, facilitando la armonización de criterios y promoviendo un sistema de justicia más predecible y equitativo. El tiempo es un recurso precioso en el ámbito legal. Agilizar la búsqueda y análisis de precedentes podría conducir a una reducción considerable de los tiempos de resolución de casos, contribuyendo a un sistema de justicia más expedito. Esta eficiencia no sólo beneficiaría a los litigantes sino que también aliviaría la carga de trabajo en los tribunales, permitiendo una asignación más eficiente de los recursos judiciales. La implementación de la IA en la búsqueda de jurisprudencia democratizaría el acceso al derecho al permitir que incluso aquellos profesionales con menos recursos o experiencia compitan en igualdad de condiciones. Esta herramienta se convertiría en un valioso aliado para jóvenes abogados, defensores públicos y organizaciones no gubernamentales dedicadas a la defensa de los derechos humanos, entre otros. La adopción de tecnologías de IA estimularía la innovación en el sector legal, impulsando el desarrollo de nuevas prácticas, servicios y modelos de negocio. Este entorno de innovación no sólo enriquecería la práctica jurídica sino que también fomentaría una mayor interacción y colaboración entre las esferas jurídica y tecnológica, lo que conduciría al surgimiento de soluciones cada vez más sofisticadas y efectivas para los desafíos actuales de la justicia. La integración de la inteligencia artificial al sistema jurídico mexicano representa una oportunidad sin precedentes para superar las limitaciones del positivismo jurídico potenciando el uso de precedentes. Al simplificar la búsqueda y el análisis de tesis y jurisprudencia, no sólo se facilitaría una justicia más rápida y uniforme, sino que también se allanaría el camino hacia una mayor seguridad jurídica, la igualdad de acceso a la ley y la promoción de la innovación jurídica. Este avance tecnológico no es un fin en sí mismo sino un medio esencial para alcanzar el ideal de justicia que merece la sociedad mexicana.